Ford España, a través de su división Ford Adapta, lleva muchos años ofreciendo vehículos adaptados a sus clientes. El Mustang Mach-E que he probado ahora se puede conducir sin utilizar los pedales.

La adaptación para conducir este coche, realizada por Rehatrans, consiste en instalar un puño de moto, que sirve para acelerar y frenar, mientras que con la mano izquierda se gira el volante. Se trata de una adaptación aparentemente simple (probablemente las apariencias engañen).

Al volante, mano izquierda

El puño de moto va en el extremo de una palanca articulada, que pasa por debajo de la columna de dirección, y que a su vez está conectada al pedal del freno mediante una barra (foto inferior). Al girar el puño, exactamente igual que en una moto, se consigue el mismo resultado que pisando el acelerador. Para actuar sobre el freno, el sistema es puramente mecánico y aplica la fuerza sobre el pedal de freno original del coche, del mismo modo que si pisáramos con el pie, si bien al menos en mi caso con menor precisión.

En la foto se aprecia el punto de sujeción del «medio manillar» que soporta el puño del acelerador. Este punto de sujeción está articulado, de tal manera que al empujar el puño hacia adelante, la varilla que va conectada al pedal del freno actúa directamente sobre él.

Para conducir, es imprescindible acostumbrarse al tacto del acelerador y del freno, pero salvo para maniobrar el sistema resulta sencillo de manejar. El coche se puede llevar en modo no adaptado y en modo adaptado. Lo he llevado la mayoría del tiempo en modo adaptado. En alguna ocasión, que las circunstancias me han obligado a frenar de improviso, se me ha escapado el pie hacia el pedal del freno, de forma instintiva, porque es un acto reflejo que he realizado millones de veces en mi vida. Salvo por estas ocasiones en la que los reflejos han sido más rápidos que el cerebro, lo he conducido en modo adaptado sin mayor contratiempo.

Otros sistemas son posibles

Iván Díaz, una persona parapléjica que ha conducido este Mustang durante muchos kilómetros, me ha mencionado que a él le gusta más otro tipo de adaptación, con dos palancas, una para freno y otra para el acelerador. Probaré coches con otro tipo de adaptaciones e iré comentando las ventajas y desventajas que encuentro en unos sistemas y en otros.

Ford Mustang Mach-E
Ford Mustang Mach-E

A mi juicio, la principal desventaja del sistema de puño de moto, que obliga a llevar la mano derecha siempre fija en el puño, aparece a la hora de maniobrar. En un vídeo que hemos grabado queda perfectamente ilustrado.

Para cambiar la posición del selector de marcha atrás y marcha adelante hay que soltar la mano izquierda del volante y cambiar el selector con la mano izquierda. Es cierto que queda a contramano, pero como el coche está parado, no resulta costoso, siempre que uno tenga movilidad, fuerza y tacto suficiente en la mano izquierda como para realizar la operación. A algunos tetrapléjicos, con capacidad suficiente para conducir con otros sistemas, quizá no les resulte posible con este. (En el vídeo que publicaremos pronto se aprecian los detalles.)

Ford Mustang Mach-E. Conmutador.
Menos de tres segundos después de poner el coche en marcha hay que pulsar el botón rojo para que el coche funcione en modo adaptado. Si no se presiona el botón, el coche funcionará con el acelerador en el pedal en el lugar de en el puño de la moto. La adaptación del freno, como es mecánica, se puede utilizar siempre, indistintamente, presionando el pedal o empujando el brazo articulado.

Un botón mal situado

La posición del botón conmutador, visible en la foto inmediatamente superior, es poco ergonómica. Está situado en un punto muy bajo y muy adelantado, invisible para quien tiene que presionarlo. Es un lugar incómodo, invisible y difícil de encontrar. Está en una mala posición para cualquier persona que vaya a conducir, pero todavía peor si se trata de una persona que no tenga fuerza en los abdominales y tenga que hacer todos los movimientos mediante la fuerza de los brazos. Atado al respaldo con un arnés fijo, es imposible llegar a este botón.

Por tanto hay que poner primero el coche en marcha, con el cambio en posición «P», por supuesto, y luego abrocharse el arnés o el cinturón de seguridad, orden que no resulta apropiado. Lo ideal es atarse en primer lugar, para operar todos los mandos a continuación con la mejor sujeción posible. Un conmutador en el volante o en el propio mando del acelerador resultaría mucho más accesible, aunque quizá resulte mucho más caro.